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Otro 1 de mayo trabajando, conciliando y disfrutando


Llegamos a otro primero de mayo y en mi querida Barcelona, todavía hay muchas personas esperando que mejore la condición salarial, ya que el aumento de la inflación no ha sido paralela al aumento de los sueldos. Mientras en Montevideo, observo cómo algunas personas aceptan resignadas apenas llegar a fin de mes, exceptuando unos pocos privilegiados que se deciden a trabajar por gusto y no por obligación. Claro que es difícil que el dinero alcance en Uruguay, un país donde el coste de vida es altísimo y cada día se remarcan precios en los supermercados sin ningún control de ningún Servicio de Atención al consumidor ni del gobierno que regule una inflación que es demencial.

Pensando en las personas que tienen trabajo, me gustaría pensar que todos han logrado realizarse. Porque la mayoría de las personas quieren ser reconocidos por lo que hacen y no sentir que son meros elementos en la cadena de producción. Digamos que cada uno de nosotros tiene su propio color y depende de las personas con las que trabajemos o de los jefes que tengamos para que esos colores se unan y formen una obra maestra.

Cada uno de nosotros tiene su propio color

MUCHO STREAMING Y MUCHO VENDEDOR DE HUMO ONLINE

El mundo del trabajo parece dividirse entre los trabajadores formales y los supervivientes. Los emprendedores sabemos algo de supervivencia en momentos de crisis. Creamos nuevos productos si los que estábamos ofreciendo ya no resultan. Nos arremangamos y nos adaptamos a distintos contextos. En eso estamos muchos tras la pandemia, aprendiendo marketing online, aprendiendo de gente que hace tiempo se ha transformado digitalmente. Como trabajadores independientes, debemos tener la humildad de aprender constantemente. La pandemia nos diplomó en esto de renovarnos.


Antes la cultura y el entretenimiento se consumía bastante en casa y mucho afuera, en los cines, los teatros, las librerías y hoy mucha gente se ha hecho adicta a los streamings, a los Live y se lamenta de su rapidez para devorar series de Netflix. Los que organizamos eventos presenciales en salas de hotel, pasamos al formato online. Claro que este tipo de eventos va en aumento en la red porque al reducirse el coste, mucha gente que jamás organizó algo presencial lanza su evento online. También están los que intentan vender cursos para enseñar a hacer cursos online, algunos con muchos conocimientos como Vilma Nuñez y otros con una alta dosis de atrevimiento y exageración porque no tienen web ni seguidores y te venden que han formado a 600 personas, algo totalmente incongruente con su posicionamiento en las redes. La gente está tan ávida de aprender que consume igual sin fijarse en esos detalles.


Lo más fácil es entrevistar a gente célebre que te aporte sus conocimientos y claro finalmente el evento online que se diferencie, será el que más consiga adeptos y seguidores. El 24 de mayo llega la décima edición de CALM Congreso de Autoestima y Liderazgo de Montevideo que será nuevamente híbrido como en 2022. Por tanto, tiene las dos partes, se puede venir presencial a la sala del After Hotel Montevideo o bien se puede hacer online, desde cualquier país fuera de Uruguay. El tema y los ponentes hacen que sea tan potente como el presencial porque es gente con trayectoria en cursos online y como conferencistas en eventos presenciales. No habrá improvisación posible con esos talentos. Hoy la recreación pasa por ser lo bastante hábil para entrenar en la playa o en un parque y para trabajar en cualquier lugar cerrado y familiar donde haya Wifi.


Mi trabajo tiene varias áreas: las sesiones de coaching personal y ejecutivo, la terapia psicológica y los cursos presenciales de Liderazgo, Comunicación y Gestión del cambio, la escritura de mi blog, mi podcast Conversaciones virtui aunque sin duda un disfrute especial en mi trabajo es ser la moderadora cada año del Congreso de Autoestima y Liderazgo de Montevideo. Por décimo año consecutivo recibiré a muchas personas de empresas estatales y privadas, docentes, psicólogos, coaches, emprendedores que decidieron pagarse su entrada para invertir en ellos y llevarse esos aprendizajes en su trabajo. Eso muestra un claro interés en mejorar no sólo como persona sino también como trabajador que disfruta de lo que hace. El tema de este año es "La familia y su influencia en la autoestima y liderazgo. Aportes de las constelaciones familiares, el pensamiento sistémico y la psicología positiva" y con ponencias de Carlos Bernués, María José Soler, Carlos Servian, Mariana Alvez, Mariana Méndez, Ernesto Jara y desde España, Antoni Bolinches, Jordi Amenós y Laura Cuesta Cano, donde vamos a recorrer durante casi seis horas en la sala del After Hotel Montevideo o bien online un periplo para reflexionar sobre nosotros mismos, en cómo llevamos el trabajo y cómo influyeron nuestros ancestros en nuestra personalidad y en nuestra forma de enseñar o de liderar.


Pensando en el disfrute en el trabajo, que es uno de los deseos y reivindicaciones de los trabajadores cada 1 de mayo, pienso que lo que hace que alguien disfrute su trabajo es lograr que ningún dominio triunfe sobre otro. Si presto demasiada atención a mi trabajo, puede que descuide mis relaciones y a mis seres querido. Si me centro demasiado en mis relaciones, puede que no me enfoque en ser productivo y en lograr mis objetivos laborales. La clave del disfrute es conciliar. Recientemente un emprendedor en LinkedIn exponía con orgullo la foto de su mujer, una madre emprendedora a punto de parir su quinta hija, con la computadora en el hospital y destacaba la responsabilidad de ella como empresaria. Ante esto surgieron los que felicitaban a la chica por llevar el trabajo a ese momento tan especial o los que criticaban su dificultad para gestionar el estrés y el tiempo. Ante esto, debemos pensar qué historias nos estamos contando sobre el trabajo y el emprender. Si creemos que emprender es vivir estresados y más si somos mujeres porque debemos conciliar entre vida privada y laboral como si los hombres no tuvieran que hacerlo, deja una visión muy acotada de lo que es la conciliación. Porque se puede y basta que organices cuáles son nuestras prioridades. El mundo del Covid-19 nos demosró que todo se puede poner en pausa. Aun podemos pausar la respuesta de los mensajes de texto.

Hoy no tenemos necesidad de hacer nada con prisa salvo lo de transformarnos digitalmente y debemos aprender a deambular por esa distancia social sin miedo, con el riesgo que nos ocurra algo más que una ocurrencia. La fugacidad del tiempo, la belleza de la quietud que permite reposo, el reprimido abrazo fue lo que muchos trabajadores querían que vuelva pero la prisa es otra forma del miedo. Ya ha vuelto ese tiempo de cercanías, debemos atrevernos al riego de hacer cursos, trabajar y conocer a posibles clientes por medio de pantallas y nuevamente de forma presencial desde 2022.



Cuando pensamos en el trabajo, pensamos en calidad de vida. No queremos vivir para trabajar sino trabajar para vivir. Un aspecto que contribuye en la conciliación es tener un líder efectivo, que acepte que su trabajador es una persona con vida personal y alguna vez necesitará un día para hacerse estudios médicos o para capacitarse o hasta le pedirá salir antes. La empatía, la amabilidad, la honestidad y la coherencia son algunas de las cualidades que tienen estos líderes. Además de lograr que su equipo trabaje motivado, ofician como modelo para sus empleados. En coaching solemos decir que mires al otro no para compararte ni para sentirte más o menos. Mejor mira al otro para copiarle cuando algo hace bien. Recuerdo un líder de una empresa alemana, cuya puerta de su despacho estaba siempre abierta ante cualquier demanda de sus empleados, que fomentaba la cooperación entre sus trabajadores, la trasferencia de información y el respeto entre los diferentes, en suma, un líder que fomentaba la confianza. De este modo, la puerta de su despacho solía estar abierta para quien quisiera comentarle algún cambio, mejora, crítica y hasta duda.


Lamentablemente, aún persiste el liderazgo basado en el miedo, donde la gestión por confianza y otros valores como el amor, el respeto, la cooperación se arrojan al tacho de la basura. Porque son esos lugares donde se fomenta la verticalidad, la diferencia entre jefe y empleado y donde se puede ver la escasa comprensión a los problemas personales de sus trabajadores. A la corta o a la larga, ese trabajador se va a ir a un sitio donde lo traten mejor. Es el tipo de liderazgo que en vez de fomentar la confianza, fomenta el miedo y se trabaja en ese sistema de castigos o recompensas. Si haces esto, te ganarás esto pero si no lo haces, puede que tu sueldo sea menor. Hay muchas empresas que funcionan con este sistema todavía y eso lo que hace es que se fomente la competencia feroz entre los empleados, se oculte información, se crean rumores tóxicos dentro de la empresa donde siempre hay un malo y varios buenos.

Por eso, mi gran deseo es que en mis dos ciudades, tanto en Montevideo como en Barcelona, quiero sentir que cada vez más se está cultivando el liderazgo amoroso. Cuando eso ocurre, la inteligencia emocional del líder se contagia a toda la organización. Las emociones positivas se transportan como energía para producir más, ser más eficaces. Cuando hay este tipo de liderazgo, se ofrecen y aceptan las disculpas, se reconoce la responsabilidad sobre los problemas y se hace todo para solucionarlos, las ideas de todos los miembros son escuchadas. Porque sí señores, también en la empresa trabajamos motivados por el amor. Un buen líder no es precisamente el que mejor les paga, sino el que mejor los trata, los motiva, les permite crecer y les da lugar para expresar sus sentimientos. Claro que la empresa no es un consultorio sentimental pero tener en cuenta lo que siente, lo que le motiva, lo que necesita, es vital para que el empleado se ponga la camiseta de la empresa y sus valores estén alineados con la misión empresarial. En realidad, el liderazgo amoroso lleva a valores como el respeto, la confianza y la creatividad.


La sociedad global en la que vivimos necesita seres que confían y que aman. Es duro imaginar qué haríamos sin amor y sin confianza pero no es debido a la carencia: nos olvidamos de ejercerlos. Creemos que si tratamos con amor y respeto a un compañero de trabajo o a un subordinado, este va a trabajar menos y aprovecharse de la confianza. Tanto en las relaciones de hombres y mujeres como en algunos trabajadores, cuando cuesta que asome el amor, posiblemente lo que está sucediendo es que hay demasiado miedo.

El miedo es el anti valor que bloquea el cambio, nos frustra, nos paraliza y principalmente bloquea la felicidad. Es fascinante ver cómo clientes de psicología y coaching llegan en las primeras sesiones con baja autoestima, con miedos al compromiso y a cultivar relaciones y poco a poco van haciendo un proceso donde se van empoderando y descubriendo su potencial y me agradecen a mí como terapeuta o como coach, a lo cual les corrijo diciendo que la gran transformación la están haciendo ellos, si al final de cuentas el psicólogo o el coach somos sólo guías y espejos. Y porque el potencial de ser y hacer eso que queremos está en nosotros, les deseo a todos muy feliz día de los trabajadores, tanto a los que trabajan en una empresa, de forma independiente o bien de esos sabios que saben de la importancia de trabajar en uno mismo para conectar con los demás. A todos, feliz descanso.



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